jueves, 15 de marzo de 2012

Mientras, observé el cielo entre las hojas otoñales, recordando tu sonrisa con momentos únicos para detener un momento este sentimiento, me senté a posar la vista sobre las ramas, admirando su imperfección, preguntándome si me entenderán, si me estarán mirando y acompañándome en un todo que es solo mío y solo yo puedo entenderlo aunque se lo grite al mundo en su cara.. tomé aire, fumé, tres, seis, dos, nada resulta, un nada eterno que parece hacer del tiempo una estancia aburrida. Tomando mi estómago nervioso me fui recorriendo las calles, pensando, rearmando el cuento, tratando de pensar que lo que pasa, pasará, sobre estos hilos llenos de esperanzas, dejando espacio para que la energía se tranquilice, me acerqué a las copas dulces entre espacios solitarios, que recordaré siempre, que se quedarán en todos mis qués y mis cuando. Porque de repente todo se ha vuelto tan confuso? y su voz, porqué ya no suena como antes, suena a relatos, a ratos, que solo el puede entristecer, relacioné incluso su tono de voz, que recuerda a su tono melancólico, a culpa, a algo que no logro explicar muy bien, de pronto comienzan a caer gotitas que me distrajeron, gotitas llenas de penitas que vacías se iban uniendo formando pozas en las esquinas para saltar, acompañadas solamente de las voces que registraban de la gente que hablaba al pasar, acompañadas, del sonido que producen las ruedas de automóviles, que se han triplicado, por un pisotón de mi zapato. Me quedo pensando ahora, en dormir, en soñar quizás cosas bonitas, algo que me haga desperar y sentir mejor.

Stick & Light